La validación de la OMS a Brasil por la eliminación de la transmisión vertical (maternoinfantil) del VIH marca un hito en salud pública en la región y abre una oportunidad clave para que países como el Perú fortalezcan la atención prenatal, el diagnóstico temprano y el acceso oportuno al tratamiento, con el objetivo de garantizar que niñas y niños nazcan libres del VIH.
Lima – Perú.- En diciembre de 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) validó oficialmente a Brasil por la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH, convirtiéndose en el país más grande de las Américas en alcanzar este logro. A inicios del 2026, este reconocimiento cobra especial relevancia para el Perú, donde la prevención de la transmisión vertical del VIH sigue siendo un desafío pendiente, especialmente en regiones con brechas de acceso a servicios de salud.
Un modelo basado en acceso universal y derechos
El caso brasileño demuestra que la eliminación de la transmisión vertical es posible cuando existe un sistema de salud con cobertura universal, como el Sistema Único de Salud (SUS), que garantiza atención gratuita, pruebas rutinarias de VIH durante el embarazo y tratamiento antirretroviral oportuno para las mujeres gestantes que viven con el virus.
Para el Perú, donde aún se reportan casos de transmisión maternoinfantil, el énfasis en una atención primaria fortalecida, la detección temprana del VIH en el embarazo y el seguimiento continuo de las gestantes resulta clave para avanzar hacia este objetivo.
¿Qué hizo Brasil y por qué funcionó?
Brasil logró reducir la transmisión maternoinfantil del VIH a menos del 2% y alcanzó coberturas superiores al 95% en control prenatal, pruebas de VIH y tratamiento oportuno. Además, fortaleció sus sistemas de información, laboratorios y servicios de salud materno-neonatal, incorporando un enfoque de derechos humanos, igualdad de género y participación comunitaria.
Un aspecto relevante fue la certificación progresiva de estados y municipios, lo que permitió identificar brechas locales y cerrar desigualdades territoriales, una estrategia que podría ser replicable en el contexto peruano, especialmente en regiones con alta dispersión geográfica.
El rol del personal de salud y la comunidad
La experiencia brasileña también evidencia la importancia del trabajo articulado entre personal de salud, agentes comunitarios y organizaciones de la sociedad civil, quienes garantizan la continuidad de la atención y el acompañamiento de las gestantes, incluso en contextos de vulnerabilidad.
En el Perú, fortalecer el vínculo entre los servicios de salud y la comunidad resulta fundamental para reducir el diagnóstico tardío del VIH en el embarazo y evitar nuevas infecciones en niñas y niños.
Un avance alineado a los compromisos regionales
El logro de Brasil forma parte de la Iniciativa ETMI Plus, que busca eliminar la transmisión maternoinfantil del VIH, la sífilis, la hepatitis B y la enfermedad de Chagas congénita hacia 2030. Entre 2015 y 2024, esta estrategia permitió evitar más de 50 mil infecciones pediátricas por VIH en la región.
Para el Perú, este contexto regional refuerza la necesidad de acelerar las acciones de prevención, diagnóstico y tratamiento del VIH en gestantes, como parte de los compromisos asumidos en salud pública y derechos humanos.
Una oportunidad para avanzar
La validación de Brasil envía un mensaje claro: la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH es posible cuando existe voluntad política, inversión sostenida en salud y un enfoque centrado en las personas.
Mirar la experiencia brasileña permite al Perú identificar buenas prácticas y fortalecer su respuesta frente al VIH, con el objetivo de avanzar hacia una generación libre del virus y garantizar el derecho a la salud de madres, niñas y niños.



